Capítulo I
-Muy bien, gracias por su tiempo, Licenciado, ¿me podría hacer de favor solamente de contestar unas preguntas sobre el sujeto por el cuál le hemos citado?
-¡Claro Señor Juez!, dejando de lado el hecho de que me hayan traido a la fuerza y en contra de mi voluntad, pues supongo que para eso estoy aquí.
-¡Oh es usted muy amable! Y no se fije en las formas, sino en el hecho de lo valiosa que es su cooperación para este caso, lo que necesito saber, es ¿cómo y cuando conoció al sospechoso de este caso?
-Muy bien, iré sin rodeos, conocí a este joven a inicios de septiembre, en una pequeña sala de entrevistas para un empleo, el empleo era de oficinista gris contestando teléfonos, entablamos una pequeña conversación en la cual me mencionaba que acaba de llegar a la ciudad, que vivía un poco lejos del lugar donde la entrevista tomaba lugar y que estaba un poco molesto por el dinero que tenía que pagar por el transporte público, así que mi colaboración con él terminó en el momento que le recomendé algunos lugares para encontrar un sistema pre-pagado, a mitad de precio.
-¿Eso es lo único?
-No, pero aunque seguimos ese día en contacto, más bien siguiendo el curso de la entrevista, no volvimos a hablar.
-¿Me puede decir que pasó entonces después de esa conversación?
-Oh sí, claro, pasamos guíados por nuestra entrevistadora a un pequeño cuarto, en el cual firmamos una propuesta de trabajo e hicimos algunas pruebas, como un anti-doping entre otras cosas, al salir del cuarto, cada quién fue por su rumbo.
-¿Es lo único que recuerda?
-No a decir verdad algo más llega a mi mente, creo recordar también que me mencionó que estaba en una sala de billar, cuando recibió la llamada para el trabajo.
-¿En qué sala? ¿Es esto relevante?
-Disculpeme, no conozco todas las salas de billar en la ciudad y solo a usted le corresponde juzgar si es relevante, después de todo usted es el Juez.
-Entiendo, ¿alguna vez se volvieron a ver?
-Nunca.
Capítulo II
-¡Bueno! Está llamando al teléfono del departamento policíaco de la ciudad, ¿En qué puedo ayudarle el día de hoy?
-Señorita, no le voy a decir quien soy ni darle ningún dato sobre mi, pero creo que tengo información relevante sobre el caso ese tan sonado en los periódicos y tengo miedo de salir de mi casa y contarlo, quiero seguir en anonimato pero aun así dar a conocer todo lo que sé.
-Muy bien, permítame iniciar la grabadora para que haya registro de su declaración, ¿esta bien?
-Sí, haga lo que considere correcto.
-Muy bien, ya está, díganos esa información que tiene sobre el caso.
-No sé donde empezar, yo coincidí con este sujeto en un entrenamiento para un trabajo, el entrenamiento fue bastante regular a decir verdad, pero puedo darles varias características sobre este joven. Él llegó varias veces tarde al trabajo, llegaba cansado y se dormía muchas veces durante el entrenamiento, al parecer tenía muchas ocupaciones en las noches, argumenteba vivir en una colonia conocida cerca de la nueva locación de trabajo y también decía que estudiaba, pero era difícil comprobarlo. El muchacho parecía siempre agotado y al parecer le costaba mucho retener información.
-¿Algo más que nos pueda decir sobre él, características personales, rasgos distintivos?
-Sí, mire era de fuera de la ciudad sin lugar a dudas, tenía un marcado acento sureño, era de piel morena y ojos grandes, pelo negro también, no muy alto a decir verdad y era más contemplativo que participiativo en las conversaciones, estuvo todo el entrenamiento conmigo.
-¡Gracias señor, su ayuda ha sido muy valiosa! Solo una pregunta más, ¿después de ese entrenamiento lo volvió a ver alguna vez?
-No, nunca.
Capítulo III (y último)
-¡Buenas Noches! Disculpe las molestias, soy el oficial de la policía al mando de la investigación del caso que sale en las noticias todos los días, tengo entendido señor que usted ha tenido algun tipo de contacto con el principal sospechoso de este caso y quisiera que me dejara entrar a su casa para hacerle unas preguntas.
-¡Pero señor oficial, son las 2 de la mañana! ¡Que momento más inoportuno! Creo que no tengo opción, pase, pregúnteme lo que guste y que sea rápido.
-¡Gracias señor, su cooperación es valiosísima! Iré al grano para que pueda irme lo más pronto de su casa. ¿Puede decirme todo lo que sabe sobre el sujeto de nuestra investigación?
-Sí, lo haré rápido, es un joven del sur, entre 18 a 20 años, lo conocí en el trabajo, es tímido, pero divertido, me mencionó que le gustaba patinar en hielo y también parecía pasar por algunos pequeños problemas económicos, creo que me mencionó que vino a estad ciudad sin el total acuerdo con sus padres, no conocía bien la ciudad, pero vaya que parecía tener bastante vida social, puedo decir que es agradable, me cayó muy bien en el momento que traté con él, me sorprende que sea sospechoso de un caso así.
-Vaya, su información nos sería de mayor ayuda si nos puede decir si lo ha vuelto a ver después del trabajo.
-Lo siento, no lo he vuelto a ver nunca.
Nota del autor:
Lo prometido es deuda, aquí está un escrito para un joven amigo, sin dar pistas del nombre y de una manera poco convencional.
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