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La lluvia es uno de los fenómenos más excitantes que existen en el mundo. Es cambiante en muchos sentidos, desde una brisa a un huracán, de un chispeteo hasta una tormenta eléctrica, cayendo de nubes negras o grises, que se mezclan con estruendosos truenos que se oyen a grandes distancias.
La lluvia es tan fascinante que músicos como los Héroes del Silencio (que escribieron “Lluvia gris” que da nombre a mi artículo), The Rolling Stones (con su nueva creación “Rain fall down”), Moby (refiriendome a su canción “It’s raining again”) y The Doors (si hablamos de su excelente rola “Riders on the storm”), se han visto cautivados por este meteoro que tiende a llevarnos a sentirnos de maneras tan diferentes, a veces tan felices y otras tan miserables.
Para mi la lluvia se presenta como una fuerza renovadora, implacable, que a veces se le pasa de la mano y hace desastres como los huracanes que han pasado tanto por este país, arrasando comunidades enteras, destruyendo casas de personas de cualquier posición económica, destruyendo sembradíos, matando a miles de personas y otros seres vivos que habitan este planeta.
Pero realmente la lluvia llega como un alivio, lava todas las heridas, se lleva sangre, tristezas, remordimientos, dolores, penas, tantos odios, tantos malos recuerdos. Pero asi como se los lleva trae añoranzas, memorias tanto felices como tristes, regresa a las personas sus vidas pasadas y olvidadas, unas para bien otras para mal.
La lluvia llega siempre a tiempo, le importa poco con que se tope, lo arrastra consigo, dando oportunidades de empezar de nuevo, porque su torrente poderoso quita la suciedad, las impurezas del alma, la llena de vitalidad para luchar por una razón diferente, por un nuevo amor.
Aun asi la lluvia es irónica, ya que aunque me tiene empapado, siguen en mi intactos viejos odios y tristezas, ¿Lluvia cuando vendrás por ellas?
Cada día que pasa las necesidades, los sentidos, los deseos, son más difíciles de satisfacer, no se si es que somo más exigentes, más materialistas o cada vez nos sentimos más solos o más perdidos, que no podemos dominar lo que tenemos, se sale de nuestro control y tratamos de repararlo con cosas nuevas.
Hoy por ejemplo conocí a una persona nueva, los que me conocen un poco saben que puedo hablarle incluso a un árbol, porque las palabras salen practicamente desde mi cerebro hacia afuera sin hacer reparos en el razonamiento. Es decir me encanta hbalr y veo una nueva oportunidad para establecer relaciones, para platicar con un prospecto interesante. Pero esto va en contra de mi propia capacidad, esta necesidad de hablar con quien sea hace que al día de hoy conozca a una ampla gama de personas y que frecuentemente estas personas me recuerden más facilmente a mi que yo a ellas, ya que mi memoria no me da para mucho, asi que no puedo facilmente asociar caras con nombres.
En fin asi somos todos los días, si nos da sed no nos basta con una vaso de agua, no de ninguna manera, hay que exprimir las botellas, tragar hasta la última gota de una lata, de una fruta y asi seguir tomando no hasta saciar nuestra sed, si no hasta practicamente reventar.
Y aunque los ejemplos pueden ser burdos, asi es nuestra vida, somos conformistas en cuanto a metas de trabajo duro y esfuerzo, lo que alcancemos de lo que nos proponemos en esos rubros es una ganancia, lo demás igual no lo teníamos antes. Pero en lo que se refiere a posesiones, nos ataca una avaricia insaciable, necesiatamos más y más ropa, autos, aparatos tecnologicos que ni sabemos usar, más personas que esten pendientes de nuestra respiración.
Tristemente asi somos, no nos saciamos de tener personas que nos hagan reverencias, personas que en muchas ocaciones son valiosisimas y esperan de nosotros algo más que una sonrisa y un nuevo favor que hacernos, que esperan correspondencia, que estan ahi para nosotros y que esperan que alguna vez estemos ahi para ellos.
Asi que es muy valido que sean amables con todas y cada una de las personas que se crucen por sus vidas, sonríanles que una sonrisa no cuesta nada pero a veces levanta el animo de personas desesperadas, pero nunca engañen a las personas sean el papel que en verdad representan, si son amigos siempre disponibles, si son conocidos siempre sonrientes, midan lo que puedan hacer que si en una ocación no pueden complir con su papel, más de alguno se los reprochará.
¿Cuántos de nosotros nos quejamos porque no podemos ir a tal o cual fiesta o evento? ¿Porque no podemos comprar una playera, un disco, unos zapatos? ¿Porque nuestra familia y amigos no nos prestan atención?
¿Se han dado cuenta de que están vivos? ¿De que tienen dos piernas, brazos, ojos, oidos funcionales? ¿De qué pueden estudiar o trabajar o simplemente caminar?
Esta es una muy corta reflexión me llegó a la mente por tres sucesos extraños, que no me sucedieron a mi, incluso sólo una de las personas afectadas es un allegado mio, pero en fin realmente me impactaron.
Hoy en la mañana, muere en España un joven jugador de 22 años, Antonio Puerta, del Sevilla, un deportista sano, con grandes esperanzas, murió de los daños causados por un paro cardiáco, cosa dificil de explicar en su situación, deportista, con buena alimentación, ustedes saben, una persona sana.
Por otro lado un joven amigo, que no tiene afición real a otra cosa que no sea un deporte y posiblemente las computadoras, sano como muchos, que ves todos los días, en un pequeño accidente se fractura la muñeca y además es operado de una lesión de la rodilla que arrastraba hace tiempo, yo que no me esfuerzo, no me ejercito ni nada, estoy aqui sano, con mis dos piernas y brazos funcionales pero medio inútiles.
Por último vi un accidente en el Periférico de mi ciudad, una camioneta azul se estrelló en un puente peatonal, yo no supe qué ni cómo pasó, pero estaba destruida desde el cofre hasta la cabina, un lamentable y raro accidente, que probablemente se llevó alguna vida con él.
Sucesos, que puede que pasen comunmente a muchas personas en el mundo sin que ni siquiera nos importe o nos demos cuenta, pero sucede y en algún momento podemos ser nosotros el blanco de estos accidentes o eventos extraños.
¿Qué haremos para aprovechar la vida y dejar de una de vez por todas de quejarnos de tonterías y dedicarnos sólo a vivir?
“People are people” esel título de una legendaria canción del gran grupo inglés Depeche Mode. Habla sobre un tema que me ha rondado por la cabeza y creo que es justo y necesario hablar sobre él. Son dos palabras que conjuntan el verdadero odio del ser humano hacia el ser humano, dos palabras que nos negamos a aceptar, que decimos que no están en nuestras vidas, que no somos asi, pero les juro que el Racismo y la Discriminación, están día a día latentes en nuestra vida cotidiana.
Para iniciar con algo palpable, creo que todos recuerdan la penosa situación en un hotel de Cancún, en el que unos trabajadores del hotel no reconocieron a la Premio Nobel de la Paz guatemalteca, Rigoberta Menchú, y siguiendo un protocolo secreto de los hoteles de no dejar a los indigenas entrar y vender sus mercancias, le pidieron de favor marcharse y no le permitieron el hospedaje. Analisemos, unos nativos de Cancún que si no trabajaran en el hotel no serían tan diferentes a Rigoberta, discriminando a una persona totalmente parecida a ellos, de raíces similares, siguiendo una orden superior pero que deben ejecutar discretamente, pero también usando su actual situación para aplastar cualquier vestigio de su pasado pobre (que puede ser también su presente) e ignorante.
Esta es sólo una situación de tantas, tan burdas como esta y como los cubanos en la cadena de hoteles Estadounidenses en el Distrito Federal que fueron expulsados. Nosotros discriminamos pobres e indigenas que piden dinero en los cruceros, en las afueras de tiendas y templos, personas de nuestra raza, que han sufrido problemas y eventos desafortunados, pero que a veces su único pecado es ser realmente autóctonos de nuestras tierras, con culturas, tradiciones y conocimientos ancestrales.
Pero no siempre las cosas son tan simples y aun así tan humillantes. El ser humano a pasado por etapas de racismo tan doloroso, que no es comprensible. El Apharteid africano contra la raza negra, la represión de Afroamericanos en Estados Unidos, la matanza de los mismos por clanes como el Ku Klux Klan, la búsqueda de la Supremacia Blanca y de la raza superior contra los judíos y otras personas por el Nazismo Alemán. Los casos son penosos, arrastran la muerte consigo, pero no nos vayamos tan atrás, que aún en muchos países se ataca a sus pueblos indigenas, pero en especial inmigrantes y refugiados, seres humanos como cualquier otro, que no han hecho nada más que soñar con poder mejorar y en vez de eso chocan contra muros de rechazo, de discriminación, de odio, de racismo, de complejos de superioridad.
Hay personas que han hecho grandes actos de valentía para levantarse contra este odio irracional, Nelson Mandela, Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr. Otras personas no tan importantes como los músicos han hecho su parte, han plasmado en sus canciones un llamado a la cordura, al respeto, a la igualdad.
Bien lo dicen los Fabulosos Cadillacs en su canción “Mal Bicho”: “¿Por qué andan diciendo que hay mejores y peores? ¿Por qué andan diciendo que así debe ser?”. Todos somos humanos, algunos con problemas físicos (personas down, locos, discapacitados, que también son discriminados día a día, luchan contra sus enfermedades y contra las sociedades estúpidas, superficiales y elitistas), algunos sólo son de un color diferente de piel, otros sólo hablan otro idioma, creen en un Dios diferente, pero nunca hay que perder de vista que sólo somos eso, personas, seres humanos, supuestamente racionales, que debemos pensar en la preservación de la vida, del planeta y no en las guerras ideológicas, en apartar a los diferentes, en odiarnos unos a otros, en la destrucción de las personas que no son iguales a nosotros.
Así que una vez más todo está en nosotros, sólo nosotros podemos hacer un cambio, pero ¿En verdad podemos?
Ayer platicaba con mi otro yo, no crean que estoy loco no, para nada, con ese otro yo que me sigue, que es igual que yo pero a veces más largo o más gordo, en un color muy opaco, no se porque los señores en bata blanca le dicen sombra, yo prefiero llamarlo Héctor Negro, ustedes saben, no es del mismo color que yo.
Pues hablabamos de las cosas de todos los días, del dolor de las inyecciones y de los electroshocks, de los nuevos libros de Sheakespeare, ese de Hamlet su última creación es una obra de arte, recordaba haber leído algo parecido pero dice Héctor Negro que no es verdad, que es tan nuevo como la canción esa de Gardel de por una cabeza que oigo diario en mi radio roja con luces.
Héctor Negro me dijo que me notó raro el otro día, que no paraba de roncar y de moverme en la cama en la noche, pero que a la vez me lamentaba, pero no como gritos y lloriqueos, sino como esos sollozos largos de un amor perdido. Yo lo acallé diciendo que eso no podía ser cierto, porque sólo he tenido un amor verdadero, con la más hermosa sonrisa de ángel, con el pelo negro y los ojos más bellos que puedan existir en el mundo, pero me centraba de nuevo en esa sonrisa que realmente no podía sacar de mi cabeza. Ese amor único, de toda mi vida, escondido por que nunca podríamos ser más que amigos, con eso de mi actual situación, que me apartaba de la sociedad (me llamaban loco y yo sin saber porque), y ahora peor, recluido y sin poder salir de este cuarto blanco, la conexión entre nosotros ya era nula, mi amor se había esfumado y no podía ya llorar más por un amor pasado.
Los pocos días que veíamos el Sol, nos imaginabamos en campos de trigo, corriendo juntos aunque a veces le mentia a mi otro yo, porque no me imaginaba correr con él sino con mi ángel, pero él nunca se daba cuenta.
Hoy, estoy desangrándome, no se porque, no veo a mi otro yo, lo he perdido como muchas otras cosas, pero no importa, mi dolor no duele, mis lágrimas no corren, soy libre.
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FICHA DE DEFUNCIÓN DEL PACIENTE: Héctor B. S.
CASO: Ingresó el 2 de abril del 2005, por su propio pie, sufriá ezquisofrenia, delirios y alucinaciones. Se cree que se perturbó, al perder a su esposa en el quirófano después de un extraño accidente, se creía que él la había aventado de la azotea de su casa, no se comprobó nada y fue absuelto. Nunca mostró mejora alguna.
CAUSA DE LA MUERTE: Suicidió, se cortó con una navaja de afeitar, varias partes de cuerpo de forma brutal y repetida.
PROCEDIMIENTO DE ENTIERRO: A falta de un familiar o interesado, será enterrado en la fosa común del sanatorio.
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¿Para qué las usamos?
¿De qué nos sirven?
Tal vez son una escapatoria momentánea y fugaz a los problemas, una invención magnífica que muchas veces es mejor que la realidad. Una escapatoria de este mundo triste y gris, donde las cosas son más bellas, duran más tiempo, son más especiales.
Si las parejas usan las mentiras, se destruyen cosas más haya de la verdad, cosas como la confianza y la honestidad. Si los políticos no las usan nadie votaría por ellos (imaginense si nos dijeran que debemos votar por ellos porque desean robar nuestro dinero). Si los escritores no las usaran sus personajes serían parcos como las personas que vemos a diario en la calle.
Creo que es más díficil mantener las mentiras que las verdades y que son como una bomba de tiempo, si mientes una vez muchas veces debes enredar más y más mentiras para que todo parezca real y por más que crean tus mentiras, en algún momento el equilibrio caerá y todo se desvanecerá como un mal sueño.
Aunque a veces el mundo es tan común, tan doloroso, tan absurdo, que las mentiras llegan a él como alicientes, como cura a la cotidianedad; estas mentiras llegan a arrasar con los males de los que se quejan las personas a diario, llegan tan duras y atronadoras que son más interesantes e importantes que las verdades comunes.
La mentira muchas veces son bonitas creaciones o espasmos dolorosos, sólo debemos ver como usarlas, si como armas o amigas, como flores o lanzas, como un engaño o un disimulo, como vanas mentiras o como una forma diferente de interpretar la vida.
Bien lo decía Gregory House (el personaje que hace Hugh Laurie, en la serie Dr. House M.D. interpretando a un doctor, adicto a los calmante y extremadamente sincero y sarcástico): “Everybody Lies, the only thing that we have to do is find why?” “Todo el mundo miente, lo único que tenemos que hacer es averiguar, ¿por qué?
Fernandito, era un chiquito de 8 años, el pobrecito no tenía amigos, sus padres no lo querían igual que a sus hermanos, ya que tenía ese pequeño detalle, esa deficiencia que era muy notable, como no notar que al pobre chico le faltaba una pierna.
Su mejor amiga, era su silla de ruedas, que en sus momentos más intimos se convertía en un carro de carreras y ganaban todos los premios de la Fórmula 1. Pero eso no era suficiente, tenía que aguantar las burlas de los niños normales (él no sabía por que sus papás los llamaban así, si tenían una sonrisa igual a la de él, por lo que no sabía tampoco que lo hacía a el anormal); aguantar las quejas de sus hermanos cuando tenían que turnarse para cuidarlo o jugar de él; los dolores de cabeza que le causaba a su familia cuando salían a algún lado, eso de cargar su silla de ruedas a cualquier lugar, parecía que sólo era una buena idea para él.
Por eso un buen día, se alejó de su hermana mayor que lo cuidaba, para buscar donde ocultarse, a donde huir cuando la gente no lo soportaba más. Fue entonces cuando en su patio trasero, que pocas veces visitaba, encontró una pequeña puertita, lo mejor fue lo que encontró en ella, era una puerta al cielo, si como lo oyen al cielo.
Entró en la puerta y de inmediato estaba de pie, con dos piernas en una hermosa nube, él por supuesto no daba crédito a lo que sus ojos veían, estar con sus dos piernas arriba de una nube. Él empezó a correr frenético, a brincar de nube en nube, la sensación era inigualable.
Regresó con toda la tristeza del mundo a la tierra, cuando oyó los gritos desesperados de su hermana buscándolo, aun más triste se puso con la regañada que ella y su mamá le pusieron y cuando descubrió que en a tierra debía usar su silla de nuevo. Pero por dentro era feliz, había encontrado un lugar a donde escapar, donde era alegre y afortunado, por supuesto lo guardaría en secreto.
Muchas veces Fernandito fue a la hermosa puerta, entró y empezó a juguetear en las nubes, que se transformaban en mil cosas, en todo lo que él se imaginara y necesitara, en un barco para sus aventuras, en dinosaurios feroces que lo perseguían, en gigantes que juagaban con él, en naves espaciales que lo llevaban a galaxias que el nunca había imaginado que existían.
Otras veces el mismo Sol, se ponía a jugar con él, jugaban a las escondidas, en las que él siempre ganaba ya que el Sol, sólo se podía esconder detrás de las nubes muy grandes y era blanco fácil. En otras ocaciones, se divertía pidiéndole al Sol que lanzara rayos a las gotas que sus amigas nubes lanzaban a la tierra y formaba extraordinarios arcoiris.
Hablando de lluvias, a Fernandito le encantaba la lluvia, porque sus amigas le decían, cual útil era (palabra que rara vez oía en la tierra) porque era para ellas más fácil llover si él saltaba sobre ellas, y él encantado brincaba y brincaba y otras veces abrazaba a las nubes para exprimirlas y ver las gotas caer.
Un día en la tierra, cuando el ya tenía 10 años, su papá llegó muy borracho a la casa y lo castigó brutalmente, lo golpeó mucho, lo culpó de todo lo malo que estaba pasando y de lo que había pasado, incluso de la muerte de su abuela cuando el sólo tenía un añito de vida. Él muy triste, le gritó a su papá con tanto valor y tanta fuerza, que su grito fue escuchado por toda su familia, que él se marcharía, que se iría para siempre. Las risas no tardaron en hacerse escuchar, ¿ha dónde iría un mocoso de 10 años con una sola pierna? Él con mucho orgullo les dijo que al cielo, con sus amigas las nubes, a lo que las respuestas más crueles desde estás loco, hasta las risas más humillantes resonaron haciendo eco en su cuarto y en su cabeza.
Al día siguiente, nadie, nunca jamás volvió a ver a Fernandito, el chico había desaparecido y su familia lo buscó, dándose golpes de pecho y latigazos, por haberlo tratado tan mal, por no haberlo escuchado, por no tomarlo en serio, por no quererlo como se lo merecía. Un buen día, encontraron su silla de ruedas dentro de un cuartito en el jardín, pero del niño, ni su rastro. Algunas pocas de las personas que lo conocieron, dicen que han visto nubes formando su cara, con una sonrisa que nunca le vieron cuando estaba entre ellos.
Creo que para honrar los 20 artículos, que completo con esta entrada vamos a hablar de un hecho que realmente es irreparable en nuestras vidas, un hecho que no da lugar a segundas oportunidades, que no ve al futuro y que más da lo que haya habido en el pasado, lo que puede ser la cima o el fondo de una vida, lo que puede ser un alivio o una triste pérdida, ese hecho que muchas vemos con morbo y muchas más con miedo. Hoy escribiré de la muerte.
La muerte, es enigmática, encierra tantas preguntas y da lugar a tantas dudas y tanto miedo que muchas persona creen que es lo peor que les puede pasar, pero aun asi no dejan de sentir curiosidad por ella.
El escritor argentino Jorge Luis Borges dice: “La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene”. Por otro lado el poeta español Antonio Machado dijo en alguna ocación: “La muerte es algo que no debemos de temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”. Por su parte, el gran actor y director estadounidense Woody Allen habló asi sobre la muerte: “No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar alli mientras suceda”. Mientras en una ocación, las palabras a las que se refirió sobre la muerte, el gran activista y espiritista indú Mahatma Gandhi fueron: “La muerte no es más que un sueño y un olvido”.
De donde vinieron esas frases hay muchas más, de la mente de grandes personas que nos hacen recordar día y noche lo corta que es la vida y que la muerte está latente a cualquier edad.
La muerte lleva a las personas a hacerse preguntas existenciales tan grandes como, ¿Qué hay después de la muerte?, pregunta tan exquisita repasada por varias religiones. Unas dicen que hay un cielo, un infierno y un purgatorio; otras cuantas hablan de la resurreción; unas más de la reencarnación; no faltan las que hablan de la reencarnación pero no en persona, sino en un animal o algo así; sin embargo hay unas más que mencionan que después de la muerte no hay nada. ¿Cuál de ellas es verdad?
La muerte es algo que muchas personas no quieren enfrentar jamás, un peligro las hace tomar precauciones posterioes, hay personas que realmente luchan a muerte contra enfermedades, otras más lloran sólo con la idea de que la muerte llegará en cualquier momento y hay personas que viven pero ya están muertas, viven sin ilusiones, con un cansancio sobrenatural, que no vale la pena ni vivir ni morir, ya las cosas que pasan en el mundo que más dan.
Hay personas que dicen morir con diginidad, pero recuerdo un programa de televisión (Dr. House), en el que el protagonista le dice a una paciente: “No existe tal cosa de morir con dignidad, se vive con ella”. Creo que tiene razón, morir es tirste, es pesado, muchas personas lo hacen en un estado lastimero, o de repente, qué dignidad puede haber en ello.
¿Han pensado en morir alguna vez? Yo si, no en suicidarme, ni en tener como dice Nacho Vegas (cantautor español) en una de sus canciones “Todo el mundo fantasea con una muerte dramática”, al menos yo no lo hago. Yo quisiera morir tranquilo dormido, o de una forma instantanea sin sentir dolor, pero creo que sólo los suicidas escogen su forma de morir y yo no deseo suicidarme.
Creo que lo más doloroso de la muerte no es vivirla, porque por obvias razones no puedes vivir tu muerte; pero creo que lo peor de la muerte, es ver morir a las personas que te rodean, padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, familiares en fin, tus mejores amigos, a veces hasta nos duele la muerte de tu peor enemigo.
La muerte es esperanzadora para los que sufren, cruel para los jóvenes, merecida para los envenenados de odio, venganza, para los asesinos y malditos; y aunque para ellos puede ser merecida, no debemos desearla, no está en nuestras manos decidir sobre un hecho tan fuera de nuestra voluntad y alcance, como terminar con la vida de alguién más, estoy seguro que ninguno de nosotros desearía que alguién se tomara la libertad de decidir si debemos morir o no.
Yo creo que para muchos y creo que en esta categoría entro yo, tememos a la muerte, porque tememos al olvido tememos que se nos acabe la vida y nadie nos recuerde, que nuestras alegrías y tristezas hayan pasado en vano; que todos los años de sufrimiento y gozo que este mundo nos dio, no hayan valido la pena, que no hayan dejado huella, que algún día, no habrá un ser humano en el mundo, que recuerde todo el bien o mal que hicimos en el mundo. No por nada alguién, no recuerdo por el momento quien fue, dijo: “Nosotros morimos, haste el momento en que nadie vivo nos recuerda”.
¡A qué la muerte! Esa que muchos la temen y la respetan, que otros tantos hasta la creen santa, que unos cuantos como nuestros ancestros mexicanos, la festejan y se burlan de ella, yo no creo que por insensibilidad, yo creo que por miedo o por sabiduría.
¿Que tendrá la muerte, que es tan enigmática, que llama tanto la atención, que hay personas que no pueden ni mencionar su nombre porque les duele en el fondo del corazón? Yo no sé, espero no averiguarlo pronto.
He estado un poco ausente estos días, ya saben cosas que hacer por aqui y por allá, pero hay que entrar en materia. En la naturaleza hay sentimientos muy ambiguos, creo que ninguno como la soledad.
La soledad es un sentimiento o estado por el que personas han muerto, caen en profundas depresiones, enloquecen o pierden la confianza en si mismos, pero hay personas que la disfrutan, la viven, la añoran como un premio, una meta.
Esta extraña situación en que sólo nosotros los hombres nos encontramos, es tan fatídica, tan engañosa y tan llamativa que ha llevado a grandes hombres escribir o cantarle a ella; por ejemplo el gran escritor mexicano, Octavio Paz, u otro escritor también ganador de un premio Novel, el colombiano Gabriel García Márquez. Aunque me gustaría citar una frase del grupo español Gabinete Caligari (que si ustedes amables lectores, son jóvenes mexicanos, dudo mucho que lo hayan escuchado nombrar), que está en su excelente canción Camino Soria, y dice así: “Bequer no era idiota, ni Machado un ganapán y por los dos sabrás, que el olvido del amor se cura en Soledad, se cura en Soledad”.
Yo por mi parte no haré un libro ni un gran ensayo, sólo reflexionaré sobre mis dos puntos de vista, la parte sombría y temida y la parte añorada y dulce de la Soledad.
Muchas personas, incluyéndome a mi, tememos y nos duele mucho la soledad, es un sentimiento con el que no podemos vivir, nos duele más que la muerte, porque la muerte es sólo el fin de esta vida, no tendremos que arrastrar la muerte durante años de vida como muchas personas arrastran la soledad.
La soledad como muchas otras cosas es anatura, somos nosotros los hombres, seres sociales, gustamos y necesitamos de compañía, necesitamos alguién que nos escuche, alguién a quien importarle y que nos quiera y escuche, por más amargados y desepcionados que estemos de la humanidad en ocaciones, tendemos a buscar a otra persona con quien compartir esta ira.
Me da tanta tristeza ver en las calles a los indigentes, pero a una clase en especial, a esos que ya locos, muy ebrios, enfermos, tienen que seguir batallando con esta vida, a sus expensas, porque no tienen a nadie en el mundo, un sólo familiar, un sólo amigo que se preocupe con ellos, que los cuide, lo cual es una ironía, porque estas personas estan en la vil calle y ahi están rodeados todo el día y parte de la noche, por miles si no es que millones de personas que pasan a su lado sin regalarles, una mirada, una sonrisa, ya no se diga una moneda o un pedazo de pan, Estas personas viven en una soledad dolorosa y mortal, porque en algún momento esta soledad sólo los llevará a la muerte y me pregunto si muchos de ellos no preferirían la muerte a su estado actual.
Hay otras personas, como ancianos, enfermos o niños, que viven en hospitales, asilos y horfanatos, que muchas veces ya estan enfermos de soledad, porque no tienen personas que realmente se preocupe por ellos, más allá de doctores, enfermeras y monjas, que lo hacen por posible vocación o porque ese es su trabajo, para eso les pagan sin importarles si esas personas tuvieron padres o hijos, o una sólo persona en este mundo que en ese mismo instante este pensando en ellos.
La soledad también arrastra a las personas a hacer locuras, cometer suicidios, vengarse de mundo de su actual y lastimero estado, de su dolor. Las personas solas están intranquilas y dejan de confiar en la gente ya que los han abandonado. Las depresiones que sufren son por efectos de que no tienen con quien ni como expresar esos problemas que los abaten diariamente.
Pero la soledad no puede ser tan mala, excelentes seres humanos como Buda, Cristo y varios más se han alejado del mundo para reflexionar, para sentirse cerca de si mismos y de sus dioses. La soledad es una especie de guía, de compañía por raro que suene. Ha llevado a las personas a encontrar cosas que la soledad no da en la actualidad, cosas como serenidad, paz, tranquilidad y armonía.
Hay hermitaños que se han alejado del mundo por el odio o desepción que les ha dado la vida en sociedad y encuentran en la compañía del viento, de las plantas y los animales, la respuesta a sus angustias y el alivio de sus tristezas.
Muchas veces nos sentimos agobiados de las personas, nos enfadan, nos abruman con sus trivialidades, sus vanidades, su egoísmo, su odioso egocentrismo y lo único que queremos es escapar de ahi, estar lejos en la punta de una montaña, en un iceberg o en una isla desierta, cualquier lugar lejos de las peronas que lejos de darnos amor, nos dañan; lejos de acompañarnos nos hacen sentir solos y despreciados; en vez de ser un apoyo se convierten en un estorbo.
Asi que la vida de por si ambigua, tiene cosas como la soledad y de nosotros depende decidir, si la soledad es para nosotros una bendición o una maldición, si es necesaria o dolorosa, solo nosotros y en cada una de nuestras particulares y extrañas vidas sabremos si la maldita soledad es lo que nos hace enloquecer o nos da tranquilidad.
El viento es extraño, pero es amigo de todos, es el único que se atreve a juguetear con nuestro pelo en las tardes frías de otoño; nos dejá en primavera a merced del Sol abrazador pero vuelve con su distintiva alegría para mover las nubes y la lluvía en los veranos más bellos.
Hay días que la tristeza nos hace caminar como automatas, respirar por naturalidad, comer porque el estómago nos duele más que la cabeza. Esos días buscamos el Sol entre las nubes, o un arcoiris cruzando el cielo sin una olla de oro al final; dejamos que la noche nos caiga encima y observamos las estrellas, pequeñas y fugaces, como luciérnagas perdidas en el bosque, como caminantes que van con sus farolas a media noche desde su pequeña población en busca de una amante o un médico en el peor de los casos.
Pero el viento es el único que arrastra con todo, que se lleva la melancolia, que nos acaricia la cara y nos seca las lágrimas, que nos conmueve con sus halagadores silbidos entre montes y árboles. Sólo el viento en su enternecedor vaivén sabe que necesitamos un abrazo poderoso, que nos arranque las penas y nos aleje las cargas, para poder ir sin peso, volando con él hasta el fin del mundo.
Pero hay días en que las sombras simplemente se resisten a ceder, en que la noche no da paso al alba y la luna se pelea con el Sol con el afán de que las tinieblas nunca salgan de nuestro corazón y nuestro pensamiento. En esos días que las piedras se filtrán con más facilidad en los zapatos, que el dolor recorre nuestra espina dorsal, lenta y cadenciosamente para crearnos en la mente una sensación de que nunca va a desaparecer. En esos días en que las lágrimas corren por nuestra cara como ríos, que la tristeza nuestra no se conforma con brotar, sino que busca unir la trsiteza de los demás y dar rienda suelta a lastimeros cantos y culpabilidades que parece que siempre han estado ahi y nunca se marcharán.
En esos días, el viento busca nuestras caras y nos empuja sin respuesta, nos anima y nos mueve para juguetear con nuestros cabellos y llenarnos los pulmones con oxígeno purificador; esos días el viento no sabe que sólo nos arrastra hacia el abismo, que sólo nos empuja a terribles precipicios, que nos guía por caminos borrascosos hacia la cima de nuestro dolor. Esos días sin alegrías nos contagiamos de lágrimas y penas ajenas para sumarlas a nuestras cargas suficientemente pesadas. En esos días ni el viento nos consuela…
Espero que no cuenten en sus vidas con más días de esos que los dedos de sus manos, se los deseo desde el fondo de mi alma.
En mi artículo pasado mencioné que la envidia es una de las cosas que peor me cae de la naturaleza humana, de las personas que con ego y celos empañan este maravilloso mundo. Pero si hay dos actitudes, acciones, defectos que en verdad no tolero, que están más allá de lo que puedo soportar es el mentir y el ser hipócrita.
Cada día las personas nos levantamos, muchas con un ideal de hacer un mundo mejor, otras con el afán de joderlo; ahi es donde entran los hipócritas que finjen ser lo que no son, que se las dan de genios, valientes, de personas que pueden hacer y deshacer el mundo en un abrir y cerrar de ojos; personas que te saludan de beso, abrazo y un gran apretón de manos y les das tan sólo un minuto la espalda y ya tienes 100 cuchillos clavados en la espalda por su falsedad.
Los hipócritas son incluso malos para ser hipócritas, para su arte de fingir, porque creen que todas las personas son ingenuas y que todas caerán en sus redes, en sus juegos y trampas, pero hay personas que nos damos cuenta de sus dos caras y que no nos atrevemos a denunciarlos; yo por mucho que sepa que alguién es así no me atrevo a difundir su estado, porque la verdad es su prolema el querer vivir su vida detrás de una máscara, pero trato de apartarme de su camino, de ignorarlos ya que su falsedad sólo atraé problemas, odio, orgullo y amargura en la vida.
He leído no pocas veces que las personas hipócritas sólo quieren fingir ser algo que no son, que les gustaría ser y que no pueden ser, por una incipiente falta de autoestima, yo creo que no es justificación, hay mil maneras de salir del hoyo, sólo escogen la más fácil y la más perjudicial.
Las mentiras, trampas regadas por doquier, que la verdad conozco muy bien, porque las usamos para protegernos, para no exponernos a los problemas, para que (por nuestra cobardía) no enfrentemos a una verdad, que muchas veces no es muy halagadora, pero es la verdad de todos modos.
Lo peor de las mentiras es que se van hilando, una mentira crea otra y esa otra más, para poder reparar algo y finalmente terminan escondiendo todo; las personas que no saben mentir y que sólo buscan hacerse las víctimas, hacer un daño, o cosas por el estilo, caen en el propio torbellino de sus mentiras, porque a fuerza de repetir sus cuentos, de extenderlos y de irle dando mejores matices, convierten sus mentiras en una verdad, que nunca existió, pero que más da, ese es el fin de una mentira ¿qué no? transtornar la verdad.
Mi invitación el día de hoy es ser sinceros, sobre todo con nosotros mismos, no mentirnos, no ser hipócritas con nosotros, buscar siempre la verdad duela lo que duela, cueste lo que cueste, hay que ser valientes, que al fin de cuentas es mejor una cruda realidad que este por siempre, que una bonita fachada de mentiras que tarde que temprano caerá y dejará ver ese teatro a un mundo que ha confiado en nosotros y que nos quede claro, que nunca más lo hará.
“LA VERDAD OS HARÁ LIBRES“
Hay muchas cosas que me desagradan de las personas que nos rodean a diario. Una de estas es la famosisima envidia.
Investigando en wikipedia vi cosas interesantes que no sabía sobre la envidia. Como que Dante define la envidia como “amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos.” En el Purgatorio de Dante, el castigo para los envidiosos era el de cerrar sus ojos y cocerlos, por que habían recibido placer al ver a otros caer.
Además descubrí que la envidia tiene un demonio personal llamado Leviatán (un gran demonio marino, también representa el caos antes de la existencia de la vida).
Ademas, según el The Picture Book of Devils, Demons and Witchcraft (Libro de imágenes de Diablos, Demonios y Hechicería), por Ernst y Johanna Lehner (Dover Publications, 1971), cada pecado tiene un castigo específico en el Infierno; la envidia en este renglón dice que las personas envidiosas serán castigas sumergiendolas en agua helada.
Bueno algo de teología, literatura y datos interesantes.
Pero de vuelta a la realidad, las personas somos envidiosas a más no poder, siempre queremos lo que otras personas tienen y si tenemos algo es díficil que nos guste compartirlo.
Por ejemplo, las muchachas, muchas exageradamente superficiales, siempre critican a otras, diciendole que que mal les queda la ropa, el peinado, la pintura etc. La razón fundamental de esas críticas es el deseo de tener esas cosas que no pueden tener y que las ven en otra persona (esta situación no es privativa de las muchachas, todo mundo lo hace).
Otra cosa sin lugar a dudas horrible, es la envidia de compartir amigos o personas de confianza, siempre queremos que nuestro mejor amigo o amiga tengan ojos sólo y exclusivamente para nosotros, ¡Ay de aquel! que ose quitarnos nuestros amigos, porque mínimo hacemos unos 100 rituales de voodoo y magia negra para deshacernos de ese pesado.
Muchas veces envidiamos posesiones, como lo dije anteriormente, a veces personas; pero algo que es aún peor envidiar, es envidiar las situaciones. Difamamos el éxito, el poder, la posición de las personas, porque por dentro nos morimos por estar en su lugar; decimos que tenían palancas, que se ha acostado con medio mundo para llegar ha donde ha estado, que no se lo merecía, que hizo trampa, entre otras muy ingeniosas ideas para demeritar el esfuerzo de las demás personas. Pensándolo muy bien me encanta una de esas ideas en específico, esa de que una persona tiene dinero, casas o posesiones interesantes, en los pueblos suelen decir que esa persona es narco, si todas las personas que tienen dinero son narcos, ¿dónde firmo para ser uno?
Esta es la naturaleza humana, ni que hacerle, podemos cambiar, querer y poder ser mejores, no envidiar cosas ajenas, mejor luchar para obtener las nuestras por propios méritos; no pelear por personas, mejor ser una persona que sea buscada y necesitada sin necesidad de prohibir nada; no envidiar situaciones, sino esforzarnos cada día más para lograr las nuestras. Es mi invitación el día de hoy, adiós envidia.
No se que opinen ustedes, mis escasos, casi nulos lectores, pero yo digo que creer, es algo que cuesta mucho trabajo, es díficil creer, aunque haya gentes que por el contrario creen cualquier cosa. Yo por mi parte me centraré en los problemas que nos causa en creer en ciertas cosas.
Creer en Dios le cuesta a millones de personas en este mundo, personas que no tienen respuestas a ciertas cosas, que se las cuestionan y que después de buscar sin encontrar nada, dicen que es algo que alguna explicación lógica ha de tener, cualquier cosa que no tenga que ver con un ser superior, que pudo haber creado al mundo y que sigue metiendo la mano en este mundo, haciendo cosas sin una explicación, pero que suceden.
Otra cosa que nos cuesta creer es en las personas, hay miles de personas en el mundo que son sinceras y que podemos ciertamente confiar en ellas, pero no, decidimos desconfiar, otorgarnos el beneficio de la duda, encontrar un defecto en el 300% de las cosas que hacen, creer que las hacen por una razón mayor a la mera amistad o simpatía, creer que cada cosa que estas personas hacen forma parte de un elaborado plan para perjudicarlas, que aunque sientan amor por ellas tarde o temprano terminarán engañandolas entonces no hay que confiar nadita en ellas. Esto es una tontería, aunque lo dudemos hay personas que aun son buenas en este mundo y que nos tienen la mano para ayudarnos, no para undirnos más, pero como dicen si la mula es arisca, es porque así la hicieron.
Tampoco creemos en los cambios, ni siquiera en la idea del cambio, los cambios los asustan o los alteran y a veces aun viéndolos patentes insisten en que no ha cambiado nada, cuando una persona cambia dicen que sólo es fachada, cuando cambia una institución dicen que de todos modos es lo mismo (muchas veces si lo es), si se mudan dicen que el cambio no afecta en nada las cosas y asi siguen peleando contra todo tipo de cambio, los ven todos malos.
Asi que como es malo ser credulos de todo lo que pasa, de la televisión y las noticias y de las cosas por el estilo, también es igual de perjudicial ser totalmente neuróticos incredulos, crean en algo aunque sea en que el mundo aun es plano, pero crean
No se a que hora aparezca que puse este artículo, pero realmente van a ser las 4 de la mañana, me la he pasado bajando canciones y jugando pacman y damas inglesas en esta cosita llamada computadora por 4 horas sin parar, asi que esto me lleva a pensar que el internet en realidad es un arma de destrucción masiva.
La primera cosa que nos hace es esto, desvelarnos, cuando en verdad el sueño es una de las cosas más escenciales, pero no no no, ahi vamos a ver que demonios hay en la computadora, las personas en el messenger, los videos en youtube sobre la muerte de Hussain o del Cazador de Cocodrilos, ver quien me dejó un comment en myspace o quien sabe que otros medios similares, como hi5, facebook y sabe que más; nos pasamos horas checando correos, leyendo y reenviando cartas cadenas y viendo los videos o las fotos más asombrosas de no se que año. Asi que las pocas neuronas que podamos llegar a tener se esfuman rápidamente con cada desvelada y luego nos quejamos del Alzhaimer.
Por si fuera poco hay gente tonta de muchos años de edad, que no sabe usar estas cosas y se ponen a engañar a sus parejas por internet como si persona al otro lado de la computadora fuera real, pero esa gente con problemas no sabe distinguir la realidad de la ficción (caso triste que vi curiosamente proyectado en una excelente película hace unos días, chequenla se llama “Little Children”, con la excelente actuación de mi actriz favorita Kate Winslett); y al final de cuenta terminan arruinando sus relaciones y hasta sus vidas.
Las compras por internet ni se diga, estafa tras estafa, tarjetas de crédito infladas, sobregiradas, depósitos para que te lleguen las cosas y que te lleguen mal o jamás siquiera llegues a verlas. Gracias a que mi cabeza funciona un poco todavía nunca he realizado compras en internet en e-bay o cosas por el estilo, espero no tener la necesidad de hacerlo, ni de antojarmele a un wey para que me estafe.
Hay más porquerías en internet y cosas que hace la gente, como atascarse de pornografía, bajar peliculas y canciones, platicar con personas de sabe que parte del mundo que jamás llegaremos a conocer, cosas sin sentido que sólo nos perjudican mental y físicamente y luego decimos que estamos estresados y que estamos agotados.
Asi que no sean como yo, consiganse una vida y si el reloj marca las 4 de la mañana, mejor esten dormidos o de fiesta, no en la computadora. Ciao.
Si conocen a Pearl Jam, saben que el título de mi blog va muy relacionado al tema del que mi blog trata el día de hoy, si no me van a decir que estoy loco. Sin importarme una cosa o la otra les diré que mi blog trata sobre una situación dificil, una verdadera crisis existencial, una demencia, una depresión, un dolor insoportable o cualquier cosa que lleve a un final alterno y desdichado de esta vida, es decir el suicidio.
Para entrar en calor, les menciono que la canción “Jeremy” de Pearl Jam, está basada en un hecho verídico, sobreun niño llamado Jeremy Wade Delle, tenía 15 años, allá por 1991, cuando un 8 de enero a eso de las 9:45 de la mañana, en su escuela en Richardson, Texas, decide darse un balazo en la boca en frente de todo el salón. Un chico descrito como callado, reservado, con problemas de depresión, con padres superficiales y materialistas que no le hacían caso, no encontró otra manera de llamar la atención, de hablar como dice la canción, que matándose en frente de todo su salón.
Yo en verdad no creo en el suicidio como una solución a nuestros problemas, es más muchas veces aunque es una cosa que se hace con exceso de valentía o de estupidez, siento que es una salida cobarde, para no afrontar todos los problemas y situaciones que oriillan a las personas a un estado o situación que de algún modo o de otro debe ser peor que la muerte.
Creo en verdad que las personas que se suicidan, de un modo o de otro, están muy perjudicadas de sus capacidades mentales, en pocos caso pueden estar ebrios o drogados, tristementente en la mayoría de los casos, como en el de Jeremy, estan perturbados, esquizofrénicos, en un estado de depresión muy severo, bastante locos o de plano con su mente ahogada y cerrada por los problemas que no encuentran una solución a nada en su vida.
Por extraño que parezca, recuerdo que tuve un tiempo un espacio de los de MSN, y recuerdo que navegando por los espacios de otras personas entré en un espacio de un chavo, que llevaba 5 cartas suicidas despidiéndose de toda su gente; yo desesperado le escribí varios mensajes, diciéndole que reconsiderara su situación, que la vida no estaba tan jodida etc. etc. Dos días después el chavo me contesto diciendo, que no me preocupara, que no me alterara que en realidad no habáa pensado en suicidarse, pero si no, ¿por qué quitó las cartas de su espacio?
Esto es lo que hay, la gente en este mundo esta estresada, vive con problemas ahogandolos hasta el cuello, con decepciones amorosas, cargando con los fantasmas de sus familiares muertos, todas estas situaciones los jala a un torbellino triste, como un agujero negro, que los confunde al grado de creer que suicidarse es lo mejor que puede pasarles; aunque hay muchas personas que estan en la misma situación y no se suicidan, buscan una salida favorable a sus problemas. La locura y desesperación estan tan a flor de piel en este mundo, que hemos visto suicidios masivos por creencias religiosas y sectarias; pactos de amor suicida y cosas de esa indole.
Yo no me suicidaría por ningún motivo, pero mi mente nunca ha llegado a un extremo de desesperación tan agudo y nunca me he metido a conocer los pensamientos o la mente de un suicida, algo ha de haber ahi que los orille a esa situación extrema y horrorosa, dejando lo único que realmente les pertenece en este mundo de mierda, su vida.
Aqui los dejo con la reflexión y con el video y la canción de Pearl Jam.
Tengo una pequeña confesión al mundo, nada como si maté a un primo que me caía mal ni nada sobre esa habilidad sobrenatural de ver gente muerta, es algo más más sencillo aunque tiene su complejidad.
Estoy un tanto o un mucho loco, y voy a hablar sobre una de las cosas que mi locura me hace hacer. Es sobre la gente, hay gente que antes de conocerla me cae muy bien, a veces acierto, las personas resultan ser verdaderamente fascinantes, pero muchas otras veces resultan ser un fiasco, personas estúpidas y superficiales a las cuales en una circunstancia más corriente que común nunca jamás quisiera cruzar siquiera una sola palabra.
Otras veces hay personas a las que un solo hola salido de sus labios se me ha hecho tan falso, que nunca me hubiera imaginado que en la actualidad serían uno de mis mejores amigos.
Hay días que me enfado de la gente con tanta facilidad, que las evito aun así sean personas excelentes siento la necesidad de tomar un poco de aire lejos de ellos. Y hay veces que tengo necesidad de encontrarme con personas que pueden no ser grandes amigos mios, pero que me place estar en su compañia.
Otras veces, necesito personas que me pongan toda su atención aunque a veces lo único que necesito es que me ignoren y me dejen en paz.
Asi de loco estoy yo, necesito de la gente y puedo prescindir de ella, los recuerdo a cada momento o en un respíro se me olvidan. Quisiera ser más constante pero no lo soy, es mi naturaleza, ese tipo de gente soy yo.
¿Qué tan loco estás tú? ¿Qué tanto necesitas a la gente inútil, vividora e indiferente o qué tanto puedes prescidir de excelentes personas, amables y cariñosas?
He hablado alguna que otra vez sobre el destino en algunos de mis blogs anteriores, pero hablar sobre ser, sentirse, estar en la posición de una persona, que pueda ser llamada un héroe, es un tema que me tocó a la puerta desde hace rato y no le abrí oportunidad hasta que quebró las ventanas de mi mente, asi que sentí que hoy era un día muy adecuado para hablar del heroismo.
Unas de las pautas que me llevaron a escribir sobre esto, son tres películas que vi ultimamente, “The thin red line”, “Taxi Driver” y “The Simpson’s”, de muy distintas maneras estas películas nos reflejan como las acciones que hacemos diariamente pueden ser heroicas sin que lo pensemos, podemos hacer algo espontáneo, tonto, cosas sin pensar y sin razón y que alguna que otra circunstancia te puede poner en el sitio del héroe sin que lo busques o cuando el fin de tu acto era realmente lo opuesto.
El mundo es loco e incoherente, eso llena de héroes y de villanos las calles que pisamos día a día, una persona puede pegarle a alguién y así evitar que lo atropellen; un niño puede hacer que su mamá lo siga corriendo y gritando por toda una cuadra y así hacer que no la roben; una persona puede dejar algo tirado y así alguién se tropezará en vez de caer por un precipicio.
Es raro lo fácil que alguien se puede convertir en el héroe de alguien más y no sentirse como tal, a veces las cosas que hacemos con esfuerzo no nos llevan a ningún lado y otras veces un acto trivial, hecho sin pensar puede llevar a alguien a salvar la vida o la esperanza de alguien más.
Una donación de sangre puede salvar una vida; incluso morir siendo donante puede convertirte en héroe y admiración de una persona que jamás te llegará a conocer.
Así que hay que tomar una encrucijada y decidir, si jamás le debemos restar importancia a lo que hacemos, puesto que puede salvar la vida de alguien o por el contrario no importarnos nada para que sea la mera coincidencia o suerte la que nos lleve a ser héroes de este mundo tan parco.
Casualidad, heroismo, héroe o heroina (no inyectada por favor), es algo que nunca se sabe hasta que ya pasó.
Dar es algo cercano a un don. Dar puede llenarnos de alegría o de tristeza. Presentar regalos nos acerca a las personas, demuestra estima, cariño, amor y cosas muy cercanas a la bondad.
Ayer me regalaron unas verdaderas obras de arte, los CD’s “Ten” (Pearl Jam) y “Rubber Soul” (The Beatles), entre otros CD’s pero, esos dos en especial me han hecho recordar grandes cosas y sentirme muy feliz.
Por eso pienso, lo mucho que nos cuesta regalar cosas, pero en especial amor, sonrisas, caricias, abrazos, cosas comunes y corrientes que no cuestan nada y que nos cuesta muchisimo ofrecer. Es increíble que haya miles de personas en la calle y en sus casas a las que nadie les da una señal de apoyo, una sonrisa, un abrazo un beso. Hay gente que se ve que arrastra grandes pesos y una sola sonrisa, sólo eso una sonrisa, puede hacerlos dichosos aunque sea por unos minutos.
Asi que te lo pido y te invito, si hoy sales a la calle, regalale una sonrisa, puedes hacerle mejor su mundo.

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