You are currently browsing the daily archive for Septiembre 8th, 2007.

Hace un rato escribí sobre los problemas que nos causa el internet, pero creo que hay otro medio de comunicación que nos daña más el cerebro incluso que el internet, la televisión.

Tengo tanto tiempo sin ponerme realmente a ver la televisión que seré muy conciso.

Los reality shows, son basura, eso entre otras cosas nos afectan tanto, calan tan profundo en nuestra estabilidad mental, sobre todo en las personas que efectivamente creen lo que pasa en esos programas, que son lo más alejado a la realidad que pueda existir, personas contratadas para hacer el rídiculo, para hacer ver la vida y la cotidianidad algo aun más patético de lo que ya es.

Las noticias cada vez son más falsas, más amarillistas, más manipuladas, ya no se si verlas para mantenerme informado o no verlas para no ser una marioneta de los medios de comunicación, porque para muchas personas los noticieros de Televisa y TV Azteca no son sólo la verdad, sino algo cercano a un decreto, un mandato divino.

La música en la televisión cada vez es más reciclable, tratando lejos de agradar, sólo vender y agradar a las manipuladas masas que cada vez piden menos, se conforman con menos.

Incluso los deportes están manipulados por la televisión, poniéndolos a la hora de los programas de mas rating de la otra televisora para ganar adeptos, para que las familias se pelién por la tele, que gane el equipo de la televisora, que gane el equipo que hace que más persona esten pendientes de la tele, que los partidazos sean esos que debes pagar por ellos, si los famosísimos sólo por Sky.

La televisión es basura, come nuestro cerebro y aun asi es rescatable un poco y no podríamos vivir mucho sin ella, que ironía.

¿Qué añoras más cuando estás lejos de casa?

Creo que podemos empezar con simplezas y no terminariamos nunca.

Yo extraño la intimidad de mi cuarto, me proporciona tanto confort y tanta seguridad, mi baño propio, mi cama tan reconfortante, que siento que cuando estoy en otra cama no descanso igual (bueno la de mi abuela es muy cómoda). Pero extraño mi espacio, el poder hacer todo a mis anchas sin que nadie me diga algo más allá de que recoja mi cuarto y de todos modos no lo haga.

El tener todos tus efectos personales en recobecos de tu casa, el saber exactamente donde está todo dentro de un perfecto desorden es algo que no se consigue lejos de tu hogar.

La comida es de lo más típico, el sazón de casa es inigualable, no lo hay ni en el restaurante más fino que nuestro escaso dinero nos permita pagar, ese granito de sal, esa especia rara que va pasando de generación en generación, el estilo en que se comen las cosas en casa son cosas dificiles de pasar por alto, de no extrañar.

Estar fuera de mi casa siempre me hace extrañar los horarios, de comer a la hora que siempre lo hago, despertarme a tales horas en días de escuela o trabajo y tales en los de ocio, de ir de compras y otras cosas tales días, rutinas extrañas que extrañamos porque nos acostumbramos a ellas, como puede ser esa de lavar la ropa los fines de semana por decir algo.

Pero todo esto suena vacío si no extrañamos lo más importante de nuestra casa, la gente, las peleas con los hermanos, el cariño y la preocupación de mamá, el cariño a veces indemostrable del papá, pero lleno de consejos, tener esa sensación de que siempre alguién no espera, vale más que cualquier cosa que podamos extrañar, ese AMOR, jamás se olvida.

Mención especial para Pedro, que me sugirió el tema, se que no lo leerá pero puede que algún día lo haga…