Y despierto bañado en sudor, una nueva pesadilla, una nueva traición de mi subconciente. Los sueños se caen a diario conectado a este mundo que aun no me ofrece nada, nada de lo que yo le he pedido, en ese aspecto soy tan pobre como un miserable. Ni en los sueños ni en la realidad puedo conseguir lo que busco, ha de ser porque no se lo que busco.

La mente es una extraña enemiga que yo y mi sombra tenemos en común, nos juega trucos que no se resuelven con la facilidad de un rompecabezas, me esconde la realidad y cuando la necesito, me es especialmente dificil reconocerla.

Encerrado en un mundo pequeño es dificil encontrar una salida al juego de mi mente, es dificil si quiera respirar si mi mente no me lo permite, casi como una burocracia, se me piden miles de requisitos internos antes de intentar algo que el tirano de mi cerebro no haya ordenado con antelación, se me esclaviza y cuando busco un poco de libertad, mi cerebro elimina esa palabra de mi mente, de mi conocimiento.

Soy un esclavo de mi, de lo que soy, de lo que fui, es dificil escapar cuando tengo que escapar de mi, no hay donde pueda correr, siempre lograré encontrarme.

Soy el dueño de mi alma y de mi mente, prefiriría que el dueño fuera Dios…

preferiría…

pref…

p…