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Capítulo I
-Muy bien, gracias por su tiempo, Licenciado, ¿me podría hacer de favor solamente de contestar unas preguntas sobre el sujeto por el cuál le hemos citado?
-¡Claro Señor Juez!, dejando de lado el hecho de que me hayan traido a la fuerza y en contra de mi voluntad, pues supongo que para eso estoy aquí.
-¡Oh es usted muy amable! Y no se fije en las formas, sino en el hecho de lo valiosa que es su cooperación para este caso, lo que necesito saber, es ¿cómo y cuando conoció al sospechoso de este caso?
-Muy bien, iré sin rodeos, conocí a este joven a inicios de septiembre, en una pequeña sala de entrevistas para un empleo, el empleo era de oficinista gris contestando teléfonos, entablamos una pequeña conversación en la cual me mencionaba que acaba de llegar a la ciudad, que vivía un poco lejos del lugar donde la entrevista tomaba lugar y que estaba un poco molesto por el dinero que tenía que pagar por el transporte público, así que mi colaboración con él terminó en el momento que le recomendé algunos lugares para encontrar un sistema pre-pagado, a mitad de precio.
-¿Eso es lo único?
-No, pero aunque seguimos ese día en contacto, más bien siguiendo el curso de la entrevista, no volvimos a hablar.
-¿Me puede decir que pasó entonces después de esa conversación?
-Oh sí, claro, pasamos guíados por nuestra entrevistadora a un pequeño cuarto, en el cual firmamos una propuesta de trabajo e hicimos algunas pruebas, como un anti-doping entre otras cosas, al salir del cuarto, cada quién fue por su rumbo.
-¿Es lo único que recuerda?
-No a decir verdad algo más llega a mi mente, creo recordar también que me mencionó que estaba en una sala de billar, cuando recibió la llamada para el trabajo.
-¿En qué sala? ¿Es esto relevante?
-Disculpeme, no conozco todas las salas de billar en la ciudad y solo a usted le corresponde juzgar si es relevante, después de todo usted es el Juez.
-Entiendo, ¿alguna vez se volvieron a ver?
-Nunca.
Capítulo II
-¡Bueno! Está llamando al teléfono del departamento policíaco de la ciudad, ¿En qué puedo ayudarle el día de hoy?
-Señorita, no le voy a decir quien soy ni darle ningún dato sobre mi, pero creo que tengo información relevante sobre el caso ese tan sonado en los periódicos y tengo miedo de salir de mi casa y contarlo, quiero seguir en anonimato pero aun así dar a conocer todo lo que sé.
-Muy bien, permítame iniciar la grabadora para que haya registro de su declaración, ¿esta bien?
-Sí, haga lo que considere correcto.
-Muy bien, ya está, díganos esa información que tiene sobre el caso.
-No sé donde empezar, yo coincidí con este sujeto en un entrenamiento para un trabajo, el entrenamiento fue bastante regular a decir verdad, pero puedo darles varias características sobre este joven. Él llegó varias veces tarde al trabajo, llegaba cansado y se dormía muchas veces durante el entrenamiento, al parecer tenía muchas ocupaciones en las noches, argumenteba vivir en una colonia conocida cerca de la nueva locación de trabajo y también decía que estudiaba, pero era difícil comprobarlo. El muchacho parecía siempre agotado y al parecer le costaba mucho retener información.
-¿Algo más que nos pueda decir sobre él, características personales, rasgos distintivos?
-Sí, mire era de fuera de la ciudad sin lugar a dudas, tenía un marcado acento sureño, era de piel morena y ojos grandes, pelo negro también, no muy alto a decir verdad y era más contemplativo que participiativo en las conversaciones, estuvo todo el entrenamiento conmigo.
-¡Gracias señor, su ayuda ha sido muy valiosa! Solo una pregunta más, ¿después de ese entrenamiento lo volvió a ver alguna vez?
-No, nunca.
Capítulo III (y último)
-¡Buenas Noches! Disculpe las molestias, soy el oficial de la policía al mando de la investigación del caso que sale en las noticias todos los días, tengo entendido señor que usted ha tenido algun tipo de contacto con el principal sospechoso de este caso y quisiera que me dejara entrar a su casa para hacerle unas preguntas.
-¡Pero señor oficial, son las 2 de la mañana! ¡Que momento más inoportuno! Creo que no tengo opción, pase, pregúnteme lo que guste y que sea rápido.
-¡Gracias señor, su cooperación es valiosísima! Iré al grano para que pueda irme lo más pronto de su casa. ¿Puede decirme todo lo que sabe sobre el sujeto de nuestra investigación?
-Sí, lo haré rápido, es un joven del sur, entre 18 a 20 años, lo conocí en el trabajo, es tímido, pero divertido, me mencionó que le gustaba patinar en hielo y también parecía pasar por algunos pequeños problemas económicos, creo que me mencionó que vino a estad ciudad sin el total acuerdo con sus padres, no conocía bien la ciudad, pero vaya que parecía tener bastante vida social, puedo decir que es agradable, me cayó muy bien en el momento que traté con él, me sorprende que sea sospechoso de un caso así.
-Vaya, su información nos sería de mayor ayuda si nos puede decir si lo ha vuelto a ver después del trabajo.
-Lo siento, no lo he vuelto a ver nunca.
Nota del autor:
Lo prometido es deuda, aquí está un escrito para un joven amigo, sin dar pistas del nombre y de una manera poco convencional.
-¿Qué es lo que se ve en las retorcidas figuras del caleidoscopio?
-Se ven colores, colores que mutan con la frecuencia de la luz y el movimiento, colores que se encajan en los rincones y que se pierden con la facilidad con que han aparecido, pero no son más que colores, eso, colores, nada más.
-¿Dónde quedan las figuras?
-No hay figuras, esas hacen un click dentro de la mente, esa misma mente que algún científico aleman dijo alguna vez que no era lo mismo que el cerebro, el cerebro funciona, maneja funciones vitales, incluso pensar si gustas, pero no lo es todo, no es lo único que hay, ¿lo crees?
-No importa lo que creo, no importa de verdad, otro podría decirse científico, dijo que el hombre responde con más facilidad a los impulsos sexuales, los cuales nada tienen que ver con los colores, no así con las texturas, sensaciones y olores, que son cosas más comunes en los cerebros humanos, o en la mente como se menciona en el párrafo anterior.
-Nada se puede probar, puede abrir cientos de cerebros, incluso comerlos y nada de nada, como aquel loco en un pabellón psiquiatrico inglés que comía animales que a la vez consumían otros, para solamente comer vidas y tener así más vitalidad, ¿qué de todo esto es cierto? ¿qué es mentira? ¿por qué escribo cosas de las que no sé y de las que nunca sabre nada? ¿dónde estoy? ¿qué tan cierta es la relación del tiempo y del espacio?
-No hables por hablar, eso no habla bien de ti.
-¿Quién quiere hablar bien de mi?
-El hablar pomposamente de lo que no se conoce no te hace parecer más inteligente.
-No quiero parecer más inteligente, pero si no escribo algo exploto, hay una bomba en mi cerebro y otra junto a mi corazón, cuando estallen será el fin del mundo, el apocalipsis.
-¿Ahora te crees profeta?
-No, me creo un Dios.
-Y yo se que estás loco.
-¡Qué deducción tan interesante! El que tiene la camisa de fuerza eres tú.
-Yo sólo se, que puedes disfrutar de media hora en el cielo antes que el diablo sepa que has muerto.
-Y lo sabrá, sin duda alguna, lo sabrá.
Nota del autor.
-
Hola personas que pueden estar en el mundo exterior, solo quiero hacer la mención de que me gustó esa frase de “antes que el diablo sepa que has muerto”, la saqué de la películoa homónima con buenos actores, se las recomiendo, más no sé y lo dudo que tenga bases teológicas, pero sería un gran castigo, disfrutar de la gloria media hora, para sufrir de lo que te perdiste por toda la eternidad, meditenla antes de hacer cualquier pecado.
-¿Olvidarás lo que hice mal?
-No
-¿Por qué no lo olvidas, por qué no lo dejas pasar y ya?
-Porque no
-¡Tú dijiste que me habías perdonado!
-Te perdono el daño que has hecho con esa acción, para dejarte libre, pero no lo olvido.
-¡Diablos deja de comportarte como un maldito y estúpido adolescente y déjalo ya!
-No
-¿Por qué, por qué simplemente no lo olvidas?
-Porque me dolió, no lo olvido, porque aún me duele y no sé cuando me dejará de doler.
-Ya veo, ¡Jódete!
Entra a un restaurante un hombre jalando a una mujer del brazo, se le veía bastante incomoda, como si la fuera a llevar al infierno, no sabemos si exactamente será eso lo que hará.
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LA CARTA
MENÚ
Entradas:
-Tapas de intestino de ceroquitenco venuciano.
-Tostadas de pterodaptilo terrestre en conservas.
-Centros de queso de leche de selicon con jitomate rosa.
Platos fuertes:
-Corte de bernapaciano neogalactico (399 oz.)
-Pasta de habichuelas acompañada de coles lactas.
-Circundo a la plancha con hierbas del oriente del universo (Sugerencia del chef)
Postre:
-Madreselvas en almíbar plateado.
-Orcántugos azúcarados.
Bebidas
-Vino
-Café
(La selección de los platos, es la que se encuentra subrayada de la carta, el señor eligió, no se menciona el número de cada selección, porque al igual que el menú, es totalmente intrascendental)
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En la mesa, el hombre come con gran apetito y la dama apenas toca su plato.
-Querida, ¿has perdido el apetito de nuevo?
-No soy tu querida, no quería venir, te odio.
El hombre con un bocado en la boca contesta: -Eres una puta, así que puedes ser mi querida el día que yo quiera, no te estoy pagando, porque los hombres no le pagan a las putas con las que se casan, solamente le pagan a las mujeres con las que no están casados- Le toma a su vino aún con el bocado en la boca y continúa. -Así que déjate de melodramas y come, es nuestro aniversario, veo que lo has olvidado.
-No he podido olvidar nunca la maldita fecha en la que me tuve que casar contigo, pero no veo razón para festejarla.
-Siempre tan bromista, querida, te casaste conmigo por dinero, cual puta que eras y no dudo que se te hayan quitado las mañas del oficio, puedes celebrar el día en que tu dinero aumento a causa mia, tienes lo que quieres.
La mujer toma el plato de los orcántugos y se lo echa encima a su marido, a la vez de que le grita: -Deja de decirme puta, te odio, me casé a la fuerza, lo sabes bien, solo para que pudiera encubrir un robo que había echo, no soy feliz, quiero el divorcio.
El hombre, que por poco había esquivado el plato, pero que tenía un par de orcántugos en su abrigo caro y en su pelo, se levanta, saca una pistola y le dispara al momento que le dice a su mujer: -Bueno, si quieres el divorcio, ya sabes el dicho, hasta que la muerte nos separe, adiós.
Se levanta de la mesa y le dice a un mesero: -Por favor, limpien este desorden y traiganme la cuenta.
Los meseros tiran todo, esposa muerta incluida, en un gran bote de basura verde y le dejan la cuenta: $52,328.00
El hombre deja el dinero más una buena propina mientras piensa en lo mucho que han subido los precios en ese restaurante, se la pensará para volver.
-¿Has leído el libro?
-¿Cuál libro?
-El que te he prestado
-Mmmmmm, recuerdáme, ¿cuál era?
-El de la abogada, aquel que traía en la playa y con el que quise llamar la atención de unas gringas, pero que al principio me dejó en ridículo.
-Oh sí, el famoso libro.
-Entonces, ¿lo has leído?
-¿Leer qué?
-¡EL LIBRO!
-Ah, no, lo quemé.
-¿QUÉ? ¿QUÉ LO QUEMASTE? ¡Y ME LO DICES ASÍ COMO SI NADA!
-Si, es que de hecho tenía frío.
-Conclusión irrefutable, levanto los cargos, comprame otro…
Agarré mis maletas y me largué y ahora ya no se como regresar, sin mencionar que he perdido las maletas; hice un mapa en una servilleta y se me calló el refresco encima, creo que es momento de acercarme a un teléfono y marcar el teléfono indicado, para recibir la ayuda indicada.
-¿Bueno?
-Si, señor.
-Disculpe, ¿a donde hablo?
-Al manicomio municipal del Zapote, Sanatorio Paz Mental
-Por fin, casa, ¿me podría indicar como llegar?
Nota del autor:
-
¿Hace cuánto que no hablaba de la locura? Sí, como si llevaran un record
“Sé lo que tengo que hacer, pero no lo hago…
Mi vida esta cubeirta de mentiras para no decir lo que se vive y lo que se siente (¿para qué más han de servir?), los muros se caen al ver que no tienen en que sostenerse y yo me doy la vuelta porque no deseo ver nada más.
Dolores intensos recorren mi cuerpo, no se si en verdad los siento o es un juego malévolo de mi mente.”
-Bueno que mierda sería la vida si fuera así, trata de hacer que no sea así la vida de los demás
- ¿y tú que demonios haces aquí?
-quitándole drama a tu vida hombre, deja de sufrir, la vida es vida, no es amor y dulzura, pero tampoco es dolor y sombras
-tu ni siquiera vives realmente, que has de saber
-sé lo que sé, me basta y me sobra
-múerete y ve dile eso a alguién a quien le importe
-pues a mi me importa porque si te mueres tu me muero yo, soy tu maldita conciencia
-¿¿y?? cuando he necesitado mucho apoyo, ¿dónde estabas?
-en las Bahamas
-¿qué?
-olvidalo
-adiós
-hasta pronto
En una noche oscura Jorge manejaba su automóvil en la carretera de Guadalajara a Tepatitlán y cerca del Kilometro 35 vio un auto parado a la orilla, Jorge pensó que si estuviera en un apuro le gustaría que alguien le echara una mano, además hoy estaba de muy buen humor acababa de dar los dos pasos más grandes de su vida en un solo día, abrir su propio negocio, un bonito restaurante en Guadalajara de comida típica de los Altos de Jalisco y le habia pedido matrimonio a su pareja de 4 años, su adorada Carmela.
Detuvo su carro un par de metros delante del carro blanco que estaba parado al lado de la carretera y vio a un hombre de chamarra de mezclilla querer abrirlo pero sin poder hacerlo.
-Amigo, buenas noches, iba pasando y pensé que podría necesitar ayuda.
-Buenas noches, oh es usted muy amable, de hecho si, me salí a orinar y he dejado las llaves del carro adentro, pero no recuerdo haberle puesto el seguro, dejé mi celular y todo ahi dentro.
-Bueno ese si que es un gran problema, pero yo se algunos trucos, haber si encuentro en mi cajuela lo que necesito.
-Muchas gracias, no se hubiera molestado, por cierto me llamo Rubén, Rubén Márquez.
-No hay de que Rubén, yo soy Jorge Jimenez.
Jorge se acercó a su carro un Spirit negro de 1998, 10 años bien conservados le gustaba alardear, buscaba un alambre, en una ocación abrió con uno su auto fuera de la casa de su novia, así que siempre trataba de cargar uno en la cajuela por si se ofrecía (si, como si no necesitara las llaves para abrir la cajuela).
Volteó de reojo a ver a su nuevo “amigo” y lo vio tomando de una botella de tequila, puede olvidar las llaves pero nunca la botella, pensó Jorge, que le vamos a hacer, así es la gente de por acá. Después de buscar unos segundos en su cajuela, por fin encontró el alambre maravilloso y regreso al pequeño Chevy blanco del “Tal Rubén”.
-Aqui tengo este alambre, una vez abrí mi carro con uno, suele funcionar.
-Confío en usted Jorge, en este momento cualquier truco es bienvenido -ni bien termino la frase y Rubén apuró un gran trago de tequila y luego tendió la botella a Jorge- ¿gusta un trago?
-No gracias, creo que lo haré más rápido estando sobrio.
-Jaja, no veo como puede hacer mejor las cosas sin un poco de magia corriendo por sus venas, pero no lo voy a sonsacar, usted me está ayudando.
-Creo que ya casi encuentro el seguro -dijo Jorge sin querer prestar atención a la magia del tequila, tenía dos años sin tomar desde que terminó en un hospital por intoxicación alcohólica, bendito sea el alcohol adulterado.
-Deje me pongo atrás del Chevy un segundo, el frío me molesta un poco- dijo Rubén caminando hacia la cajuela casi inexistente del pequeño carro-, cuando abra la puera me echa un grito.
-Ya casi, ya casi -de repente Jorge escuchó y sintió un click del carro al mismo tiempo, abrió la puerta a la vez que gritó-, listo, no fue muy díficil.
-Apuesto que no -dijo Rubén con una voz inexpresiva- ¿me haces el favor de lanzarme las llaves?, están pegadas.
-Claro -Jorge tomó las llaves, el carro tenía un olor raro, como a azufre, pero no había olor a sangre, ni arma alguna, así que salió para lanzarle las llaves- ahi le van.
-Gracias -dijo Rubén al mismo tiempo que cachaba las llaves y abría su cajuela- tengo un frío del demonio, necesito mi chamarra.
-Bueno, fue un placer ayudarle Rubén, espero que tenga una buena noche -fueron las palabras de despedida de Jorge mientras se daba la vuelta y ahi fue donde se dio cuenta de que no tenía frío a diferencia de Rubén, como lo mencionó en un par de ocaciones, como iba a tenerlo era mayo.
-El placer fue mio -dijo Rubén, mientras disparaba a la espalda de Jorge con una escopeta 213 Magnum calibre 20″.
El tiro tumbo a Jorge pero no lo mató, lo dejó muy aturdido, pero sentía mucha furia por lo que había pasado, era el día más feliz de su vida y de repente se le ocurría hacer el papelón del buen samaritano para que resultara que había ayudado a un asesino maniático.
-¿Por qué? -gritó Jorge con algunos chorros de sangre saliendo de su boca, mientras escuchaba a Rubén cargar de nuevo su arma.
-¿Por qué?, bueno siempre tiene que haber una razón, ¿no es así?, muchos matan por venganza, odio, negocios mal habidos, por una mujer, a mi simplemente me gusta matar, raro ¿verdad?
Rubén se acercó al bulto en el suelo que ahora era Jorge, el cual iba perdiendo su conciencia, el asesino de la carretera disparó en la cabeza de Jorge y le quitó la vida, pudo haberlo hecho sufrir más pero no era el punto, el punto era el poder de quitarle la vida a una persona, ese poder le encantaba.
Arrastró el cuerpo de Jorge hacia su Spirit del 98, donde lo metió, le echó gasolina al carro y le prendió fuego, no se quedó a observar, regresó a su carro y salió a toda prisa rumbo a Guadalajara, a unos 10 kilometros de distancia aún podía ver el humo que subía en espiral al cielo, que salía de lo que solía ser la vida de Jorge.
Karla y Rafael solían ser muy buenos amigos, al menos desde el punto de vista de Rafael, quien mantenía interesantes conversaciones con está linda chica. Ambos se conocen desde hace bastante tiempo, la relación nació con la típica situación del amigo del amigo y cosas así, pero como siempre a veces las conversaciones van más alla de la simple y sencilla amistad y a Rafael le nació un sentimiento muy parecido al amor por su amiga, de hecho eso era algo así como una obsesión, un deseo, una gran pasión, pero era un muchacho tonto que nunca lo menciono tal cual, pero lo demostró el y Dios saben que se lo dijo con cada cosa que hacía, por como se interesaba en ella y que nunca la quería ver triste.
Rafael, pues tuvo una novia, de la cual contaba muchos detalles a Karla, era bueno con su novia, pero algo así como para impresionar a su amiga, no puedo entender muy bien la relación de esto, pero es amor y no tiene mucha coherencia.
La mentira de Rafael se cayó, aún así se sentía algo triste por haber perdido a su novia, Karla por su parte tenía a su nuevo amor, un chico maravilloso, pero de esa historia nada supo Rafael, algo se rompió ahi junto a el equilibrio y desde hace cuatro meses a la fecha, nuestro joven amigo no supo nada de su amor platónico, perdió las esperanzas, la odió con todo su corazón, pero nunca se lo dijo, las platicas cada vez menores y más breves y todo ese desprecio se convirtió en decepción, para terminar en algo parecido a la indiferencia.
Pero esta tarde Karla llamó a Rafael, lo invitaba a tomar un café, él aceptó sin rechistar, aun se pregunta por que lo hizo.
-Hola Rafa, algo de tiempo sin saber mucho de ti.
-Hola Karlita, ya vez, el tiempo es relativo, muy ocupado, muchas cosas por hacer.
-Sí lo se, has sido puntual.
-Siempre lo soy.
Rafael de repente sintió la misma ternura, las ganas de las bromas pesadas y las ligeras, Karla se veía fabulosa, sentía algo, pensó que no sería así, pero ahora sabía con certeza que ese sentimiento duraría por siempre.
-Bueno Karla, ¿hay algo que quiseras decirme?
-¿Me disparas un café?, no tiene que ser caro.
-Claro, mesero, un capuccino y un mocka con menta, pero bueno, de repente nuestra “amistad” (sí, hizo la seña con las manos), se distanció, ni siquiera para las formalidades y de repente me llamas para tomarnos un café.
-Si, lo se, suena loco has de creer, pero bueno, terminé con mi novio.
-Claro, interesante, no me perdí un sólo detalle de la relación, a no espera, no se nada de ella, incluido el nombre del ex-algo.
-Oye, ¿estás enojado?
-No, sólo que eramos muy buenos amigos, te haces un novio, botas la amistad a la basura, lo truenas y crees que todo puede llegar a ser igual.
-Es que no lo sé, me daba pena hablar de él, de las peleas, de todo, tu sabes.
-No, no se, lo que se es que a la gente le da pena de hablar de esas cosas con la gente que no conoce, con la gente en quién no confía, los demás por otro lado, solemos hablar mucho con la gente que confiamos, les decimos todo, pedimos consejos y cosas así, qué tonto ¿verdad?
-Vamos Rafita, tu sabes que confió mucho en ti.
-Eso creía, ahora tengo la certeza de que las cosas no son así.
-Mira, disfruta tu café, se que eres un gran fan, no hay porque arruinar el momento.
Rafael veía los gestos de dolor y tristeza con cada una de sus afiladas frases, él por su parte cada segundo sentía menos, Karla no era ya quien solía ser y él sabía que eso no valía la pena.
-Rafita, si hay una cosa que en verdad te quiero decir.
-¿Por qué no?, después de decirme que esto era por el café ya me había acostumbrado a la idea, aunque el tema del novio y del distanciamiento fueron bastante amenos.
-Por favor Rafa, dejame hablar.
-No te estoy tapando la boca y de antemano me disculpo por a rudeza de la verdad de la expresión.
-Lo sé, siempre has sido muy agudo, no te guardas una, pero no se como decirte esto.
-Sólo dilo.
-Bueno, es que después de este tiempo separados, no se, creo que en verdad extrañé todo, eramos sólo amigos pero en verdad eramos felices.
-Si, Karlita, felices.
-Así que, bueno desarrollé un sentimiento en mi mente y mi corazón hacia ti y no puedo dejar de pensar en ello.
-Vamos, sin rodeos, dilo.
-Te amo.
¿En verdad lo dijo? ¿Después de tanto tiempo? ¿Lo dijo? Si, lo dijo, Rafael no sabía que creer, que sentir, esculcó en su corazón para ver que sentía, nada. Esbozó una sonrisa penosa, agachó la cabeza.
-¿Qué pasó, por qué ries?
-Karla, tengo años enamorado de ti, me diste el tiempo para saber que esto no valía la pena, que esto nunca iba a pasar y mira ahora, lo dices como si nada, adolorida por tu soledad, abrumada por el dolor, por los pensamientos que no son claro.
-Pero, ¿qué dices?, ¿me querías desde hace tiempo? Nunca lo dijiste.
-Si, fue mi error, pero la vida es para eso cometer errores, caer, levantarse, los mismos problemas, las mismas tristezas, pero no para mentir, ni engañar a la gente, no puedes alejar a alguién para luego decirle que lo amas.
-Pero es verdad, te amo.
-Y te creo, pero yo no. Lo siento y es por eso, que no podemos ser amigos.
Agarró un billete y lo dejó debajo de la cuenta, nunca se volvieron a ver. Hasta el día de hoy, Rafael sigue sintiendo algo por Karla, ella esta casada y con tres hijos, amenaza con divorciarse.
-¿Abuelo?
-¿Si, hijo?
-¿Que pasaría si se cae la Luna?
-¿La Luna, pero qué dices? La luna no se puede caer, porque la Luna no está sostenida en nada, está como flotando por algo llamado la fuerza de la gravedad.
-¿Gravedad? ¿Eso quiere decir que está muy enferma? Porque en la escuela me enseñaron que una persona grave es la que se enferma y gravedad suena mucho peor.
-No hijo, gravedad quiere decir que está sostenida por una fuerza como de imanes.
-¡Orales! ¿Eso quiere decir que si tenemos un pedazo de Luna, la podemos pegar en el refrigerador?
-Bueno, no lo había pensado de esa manera, pero supongo que sí.
-¿Abuelo?
-¿Si, hijo?
-Creo que va a nevar.
-Pero hijo, eso es muy difícil, en Guadalajara no nieva desde hace mucho, creo que desde el 13 de diciembre de 1997, lo recuerdo bien.
-Pero abuelito, me dijeron en la escuela, que si yo quería una cosa con todas mis ganas y si luchaba y soñaba por ella, iba a suceder y yo quiero que nieve.
-Oh hijo, eres un amor, pero eso no creo que sea posible ahora. Mejor hay que ver las noticias, haber que hay de nuevo.
[Televisor] “Noticias de última hora, las más impactantes en la historia de la humanidad. Parece que se avecina el fin del mundo, por algo que los científicos han llamado, UNA RARA ENFERMEDAD, la Luna se ha caído y no se sabe que será de ella, pero es posible que vuele en muchos pedazos que todos podremos recoger uno y pegarlo al refrigerador. La NASA informa que hace años que se esperaba este suceso y en pocos días se lanzará al espacio una Luna artificial creada en colaboración con Rusia.
Entre otras noticias, se pronostica para mañana una nevada épica en la ciudad de Guadalajara, así que dado a que los tapatíos no están muy acostumbrados a manejar en la nieve les sugiero que eviten manejar lo más posible.
Estas fueron las noticias de último minuto, por su atención, Gracias”
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
-¿Abuelito?
-Por favor hijo, cállate por hoy, no vaya a ser que digas que crees que me voy a morir, mejor duérmete.
-Hola, ¿cómo estás?
-…
-¿No me quieres contestar? ¿Pues ahora qué te hice?
-…
-¡Bah! Como si me importara tanto, si no me quieres hablar no me hables.
-…
-Hablaré yo solo entonces, hoy tuve un buen día, no hubo problemas en el trabajo, comí delicioso, descansé un rato y me salí a caminar antes de venir por ti.
-…
-Creo que me están dando ganas de matarte.
-…
-¿Nada? ¿Ni una mínima reacción?
-…
-¿A qué estamos jugando? porque ya me estoy enfadando.
-…
-¡Vete a la mierda!
-…
[El silencio atronador hacía click en su cerebro, como una afrenta a su orgullo, debía de contestarle algo, pero como no lo hizo, lanzo el maniquí por la ventana del auto sin importarle si causaba un accidente]
-¡Y no quiero verte más hija de puta!
-Héctor deja de escribir pendejadas
-Bueno me parece extraño que me lo digas Héctor, tengo ya casi un año escribiendo y no lo habías mencionado antes
-Pero Héctor, cada vez ecribes cosas con menos sentido, ¿no te has dado cuenta de que la gente te ha dejado de leer?
-Mira Héctor, la gente me lee a intervalos, cuando puede y quiere, no depende de lo que escriba sino de su tiempo
-Héctor, por favor, no seas iluso, tus escritos son mierda
-¿Y si son mierda qué? ¿Y si son mierda qué? ¿Quién me va a impedir escribirlo? ¿Tú, Héctor?
-Has lo que quieras, por mi escribe de como cagan las vacas, o de como se mueren los perros
-A petición de Héctor, las vacas cagan de pie y los perros mueren atropellados en el periférico
-Gracias Héctor, muy amable
-Cuando gustes Héctor, estoy para servirte
-¿Café?
-¿Con dos de azúcar?
-¿Por qué no?
-Bueno, vamos.

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