Escuchando otra música


Nunca lo entendiste,

probablemente no lo expresé bien,

pero te quise bien,

te quise querer lo mejor que pude,

porque leí tus libros,

vi tus películas,

vi tus series,

escuché tu música,

toda tu música,

la que me gustaba y la que no,

y tal vez no sabes que significa que yo cambie mi música por la tuya,

es mi más grande expresión de amor

y aún así no te quedaste,

ya no quisiste salir conmigo

y aunque creí morir,

sigo vivo

y esperaré a escuchar la música de alguien más.

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No voy a cambiar…


Apenas voy curando las heridas de mis pasados errores y aquí estoy otra vez,

atontado por un desconocido,

enamorándome en la oscuridad,

de detalles,

de frases,

de hechos sin comprobar.

Creo que hay cosas que en la vida van a ir cambiando,

el clima,

la marea,

los sueños,

pero mi estupidez será eterna,

mi corazón soñador seguirá aún después de mi muerte buscando sin encontrar,

perdido en desamores,

recogiendo sus pedazos en la arena y en el mar,

por los cuatro puntos cardinales,

maldiciéndome de a poco,

porque nunca me supe quedar en paz,

porque cada palabra amable,

cada caricia,

cada gesto

e hipotecaba mi amor al peor postor.

No voy a cambiar,

lo mejor sería resignarme,

reír cuando toque,

soñar lo que haga falta

y siempre tener a la mano los pañuelos,

porque con esa cabecita soñadora,

las lágrimas seguirán brotando como manantial.

8 años


¿Dónde estaba hace 8 años?

¿Qué pensaba hace 8 años?

Ya no lo recuerdo,

tengo las marcas,

más no la memoria.

¿Amores fallidos?

Varios,

Carlos, Fabián y puede que alguno más.

La mala memoria tiene ventajas y desventajas,

como ventaja,

al olvidar sigo intentando,

porque no recuerdo que pasó,

ni como puede terminar

y esa misma es la desventaja,

no aprendo de los errores,

porque yo para errar soy un campeón mundial,

equivocarme es lo único que hecho bien en toda la vida.

Y acá sigo,

después de 8 años,

aún no sé muy bien que hacer,

aún no le encuentro sentido a todo esto,

sigo siendo infantil y estúpido,

sigo solo y acompañado a la vez,

el corazón sigue abierto

y al parecer con un letrero de cerrado por el frente.

8 años y en momentos creí no pasar un segundo más,

en momentos quise no pasar un segundo más,

creo que 8 años es mucho tiempo

y poco a la vez,

he vivido más de lo que pedí,

me ha faltado tanto por vivir.

probablemente me tenga que acostumbrar


Un grito,

un silencio,

una espera,

una larga y casi eterna espera,

una soledad,

la oscuridad,

el desvelo,

el insomnio,

el dolor y el miedo.

la noche,

La Soledad,

todos estos malos elementos,

todos estos abyectos compañeros

me siguen como mi propia sombra,

no me gustan,

nunca lo han hecho,

pero es lo que hay,

probablemente me tenga que acostumbrar.

No está (estoy) bien


Y quisiera escapar,

encontrar un refugio

¿Este es el lugar?

Pero mis palabras no tienen efecto,

no me permiten escapar,

no llego a otro lugar,

me quedo aquí muerto,

temblando de miedo,

de frío, de soledad.

Al parecer siempre me estoy quejando

y tengo familia y amigos por vivir y por amar,

pero no me malinterpreten,

los amo,

estoy agradecido.

Pero en horas cómo estas,

¿quién está conmigo?

Sigo solo,

perdido,

desconsolado.

Perdiendo la batalla con el amor,

cuando se supone que es algo contra lo que no se debe de pelear,

es más bien una batalla contra el desamor,

contra mi desestabilidad mental,

contra mis errores,

mis horrores,

mis miedos,

mis soledades,

mis derrotas.

Esa batalla contra mi mismo,

que creo que ya voy perdiendo.

Tengo 31 años y conozco algunas clases de amor,

pero por idiota, por simple o por desdichado,

no conozco esa que estoy buscando.

Y no está bien,

no está nada bien.