Sin conciencia


¿Con cuánta sangre están dispuestos a mancharse las manos?

¿Cuántos muertos más en su conciencia?

¿A caso tienen conciencia?

¿A qué amo sirven?

¿No se han cansado de esta guerra?

¿No se han cansado de tanto asesinado?

Estamos cansados,

molestos,

defraudados

y parece que una vez más nos van a pasar por encima.

Ustedes no tienen conciencia,

nosotros tendremos memoria.

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Lo que me trae aquí


Hoy me levanté por la mañana un poco tarde,

esta alegre de que al fin fuera viernes,

el cubetazo llegó cuando vi que era martes.

Lo despistado lo heredé de mi madre,

lo loco de la luna

y lo enojón de mi padre.

Hablo hasta por los codos

y con una copa de tinto sé bailar un poco.

No me canso de enamorarme y de que no me quieran,

el día que me deje de enamorar me daré un balazo,

el día que quieran no sé lo que haré.

Sigue la noche con sus sonidos hablándome en susurros,

probablemente le deba de seguir,

pero mientras tanto seguiré mis desvelos que es lo que me trae aquí.

También entre sueños, tú siempre me traes aquí.

Frío


Cuando hace frío recuerdas los abrazos que has dejado ir,

recuerdas el sol que despreciaste en primavera,

recuerda el ventilador que no hace mucho rasgaba las cortinas.

El frío crece con la soledad,

crece con la tristeza,

multiplica el dolor y

quema en las noches en las que extrañamos incluso las compañías menos cómodas.

Al frío no lo extrañamos ni en los veranos,

más bien detestamos el calor,

pero no buscamos frío,

si acaso frescura.

El frío no lo pedimos,

nos llega,

como muchas veces nos llega el dolor cuando buscamos la alegría.

Solo en el cine


Esta es la cuarta vez que vengo solo al cine este año,

no es un verso poético,

es la simple verdad.

Han de pensar,

¿Qué clase de persona tienes que ser para no encontrar alguien que vaya al cine contigo?

¿Por qué no lo ves en Netflix?

No lo se,

cada día estoy más solo

y el cine y la literatura son mis escapatorias a la realidad.

Y hoy no es poesía,

es mi triste verdad.

Humo (v.inf)


Humo en las paredes hace llorar mis ojos

¿Por qué insistes en quemar esta ciudad?

Si lo que quieres es borrar mi recuerdo,

quema las cartas,

quema mis fotografias,

quema tus ideas,

pero no quemes el cerro,

no quemes el bosque,

no quemes mi ciudad.

Las llamas se ven un poco,

pero el humo se extiende por doquier,

gargantas secas,

ojos llorosos,

todo por odio,

todo por avaricia,

todo por no saber que hacer, que sentir, que pensar, como actuar.

Mi pecho arde de dolor,

el humo se acumula ahí también,

mañana lloraremos las cenizas,

serán la única huella,

cuando quieras buscar el bosque,

te pintarás de negro.