El muchacho que se quedó en Florencia


Me transmuté en Florencia,

en Firenze la bella.

Caminando por los pasillos de la Galería de la Academia me topé con tu David,

al verlo mi corazón se volvió de mármol blanco que ya no admite el amor.

Caminando por tus Puente Vecchio perdí las piernas,

ya no me quedaron ganas de recorrer ningún puente más.

En la monumental Santa María del Fiore se quedó mi alma guardada,

con sus bellos garigoles exteriores y su sencillo interior,

con tu cantera, tu oro y tu piedra.

Las criptas de tu Basílica dela Santa Cruz le han robado el sueño a mis restos aún no consumados,

sueñan un día descansar ahí.

Tus plazas, palacios e historia me dejaron atrapado,

el muchacho que caminó por tus calles nunca salió mas de allí

y ahora está perdido en otra dimensión,

en otra época,

en tu bella y resplandeciente edad media,

en tu renacimiento y en tu evolución,

ese muchacho se quedó en Florencia.

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Perdóname Paris


Perdóname Ciudad de las Luces,

la última vez que me tuviste en tus brazos no te pude apreciar,

no te supe apreciar,

no me tomé una botella de vino para embriagarme de tu amor,

no de alcohol,

en las calles de Montmartre,

no fui al Sagrado Corazón

y aunque me dejó estupefacto Notre Dame

y recorrí tus Campos Eliseos,

visité tu incomoda Torre

y tu basto Louvre,

me faltó reconocer el Museo de Orsay,

Pompidou y Sainte Chapelle se me escaparon entre las horas.

Perdóname Paris,

eres tan grande y tan basta que no pude reconocer cada callejuela,

cada sueño,

cada esperanza que tu enigma y tus años me tenían a la espera,

vi tantas cosas y otras tantas me faltaron,

pero un día volveré a nadar en el Sena

y por fin cumplir el sueño de dormir serenamente en tus brazos.

¿Me recuerdas Buenos Aires?


Hoy me pongo en tremenda melancolía,

ya que no puedo salir a pie de estas cuatro paredes

y salgo volando a ese lejano 2004.

¿A caso me recuerdas Buenos Aires?

Yo solo era un chiquillo de 17 años,

un pibe dirías tú.

Me dejaste petrificado,

tu Plaza de Mayo con su casa Rosado,

tu Avenida de Mayo con tu Obelisco,

tu Recoleta con tu panteón que recorrí bajo la lluvia,

he de admitir que soy un poco cabezón

y quería encontrar la tumba de Eva Perón

y no lo logré.

¿Me recuerdas Buenos Aires?

Caminé por Florida

y comí en Puerto Madero,

fui a tu Caminito

y me topé con la Bombonera.

¿Me recuerdas Buenos Aires?

En mi juventud tonta,

cuando visité tu Catedral que parecía congreso

y tu Congreso que parecía catedral.

¿Me recuerdas en Avellaneda?

¿Me recuerdas llorar en la Navidad de ese 2004 cerca de centro histórico?

¿Me recuerdas admirar el Río de la Plata?

Yo se que no me recuerdas Buenos Aires,

pero yo a ti sí

y ahora que soy mayorcito,

espero conocerte mejor.