Desapareció


Por increíble que parezca se lo tragó la tierra,

se lo llevó el mar.

Yo me seguía cayendo a pedazos,

poco a poco,

porque cada vez que decía que no le buscaría más,

iba y le veía pasar por el único lugar donde sabía que le iba a encontrar

y aunque no interactuábamos,

me dolía verle,

me dolía leerle,

ver como estaba enamorado de alguien que no era yo ni por error.

Y hoy iba a mi martirio diario

y no está,

desapareció,

no se si para bien o para mal,

no se si para siempre

y no se como sentirme al respecto,

si celebrar o llorar,

probablemente olvidar sea lo más sensato,

pero todo mundo sabe que insensato es mi segundo nombre

y tampoco sé como actuar

¿Así se siente la libertad?

Realmente estoy confundido,

pero a lo mejor esta es la mejor señal que nunca pude haber pedido.

¿Le haré caso?

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La persona inadecuada


La tormenta está comenzando a pasar otra vez,

no es el ojo del huracán,

es la tensa calma después de la tormenta.

Recogiendo pedazos de mi,

poniéndolos en su lugar,

con música, amigos, cine y familia ayudando sin saber,

porque las penas no las cuenta uno como los secretos.

Pero aunque no quiera yo,

es inevitable,

ahora que es momento de cerrar de nuevo la puerta,

voy a poner un candado más

o unos más

y quién siga tendrá que trabajar para abrirlos,

no es su culpa lo sé,

pero esto de tener el corazón roto,

el alma en los pies,

no es una buena sensación

y por eso ponemos más clausulas para el siguiente contrato

¿pero a quién engaño?

Todos sabemos, que a la siguiente cara bonita le haré caso,

a las siguientes palabras bonitas les haré un altar

y que cuando menos lo espero,

me volveré a enamorar de nuevo

y probablemente siguiendo mis cánones,

de la persona inadecuada otra vez.

Desvarío nocturno 16/06/18


Este viaje al abismo aún no ha parado,

son casi las 3 de la mañana y sigo despierto,

no en pie,

de levantarme aún no puedo hablar nada.

Un corazón roto es difícil de arreglar,

una esperanza perdida es difícil de recuperar,

la autoestima robada es casi imposible de restablecer,

la cosa no está fácil

y de todos modos tengo que seguir,

a veces lo único que me gustaría es poder parar,

una semana,

un mes,

un año

y ya sanado,

entonces si volver a empezar.

Pero no todo lo que se quiere en esta vida se puede conseguir.

Otra vez


Nunca entiendo, nunca voy a entender.

Siempre regreso acá, hecho pedazos, hecho un mar de lágrimas, sin respuestas, con dolor, con tristeza.

¿Por qué siempre fantaseo con imposibles? ¿Por qué la esperanza que me debe dar vida es la que a la vez me mata?

Una vez más el cariño no correspondido, esta vez no fue amor, ni tiempo me dio para amar.

Otra vez no me puedo dormir ni despertar, no me quiero levantar, no hay motivos.

Me canso de caer y caer y caer y tener que levantarme, esta vez me costará aún más, mi orgullo está herido, me siento tonto, feo, sucio, cansado, tan pero tan cansado.

Otra vez todo, otra vez la desesperación, otra vez soy un mendigo, no se vale vivir la vida mendigando amor, al menos no creo que lo merezca, no soy tan malo para merecer esto.

Estoy tan apenado por el ser en que me he convertido, en el que se ilusiona en un segundo y la ilusión se le quebra como una pecera a los pies. No es justo. Simplemente no es justo.

Con mucha más tristeza y dolor lloraré esta noche hasta que duerma, con el corazón cansado y las canciones tristes. Mañana estará nublado. Mañana será otro día

Dudar


Y no lo sé,

no sé si lo estoy haciendo bien o lo estoy haciendo mal,

estoy tratando lo mejor que puedo,

eso si lo sé.

Pero no sé si es demasiado,

si me extralimité

si es lo que se espera de mí

o si lo estoy haciendo bien.

No tengo respuestas

y mi intuición es muy pendeja.

Las cosas no son fáciles para mí,

para nadie,

pero ahora no son fáciles para mí.

No se si voy a un puerto seguro

o mi avión está a punto de estrellarse.

Ese mi principal problema,

no sé nada,

me mata la duda,

hasta un no sería menos duro ahora,

dudar, mata como la esperanza de un no saber que pasará.

Pequeñas cosas


Y respirar de nuevo

y apreciar el aroma de la tierra mojada en mi ciudad,

placeres cortos,

placeres tontos y reales.

 

Cenar con un amigo,

comer una nieve,

manejar con música sin rumbo

y no tener que pensar,

son buenas costumbres en un mundo frenético,

cuando el ritmo rebasa el latido de nuestro corazón.

 

Mañana volverá el sol,

mañana volverá el estrés,

pero por esta noche,

por esta noche bailaré con la luz de la luna y la brisa del mar.